Sociedad | lagos | vecino | lago Los Molinos

Reclamo por motos de agua en los lagos

Un vecino radicó una denuncia en varias reparticiones de la Provincia sobre actividad de motonáutica en el lago Los Molinos.

Después de la pandemia que restringió todas las actividades deportivas, los lagos cordobeses volvieron a verse nutridos de gente cada fin de semana. En ese marco, regresaron las motos de agua y jets ski, un tipo de embarcación náutica que en la última década había tenido un fuerte crecimiento en presencia y uso.

Con ellas, volvieron también algunas controversias entre quienes las usan con fines recreativos o deportivos y los vecinos que prefieren que los embalses sean espacios más tranquilos, sin tanta contaminación sonora y con menos riesgos de accidentes náuticos.

Las polémicas suelen darse en los lagos en que se permite su uso. Por caso, en Los Molinos, sobre la desembocadura del río San Pedro, Martín Raymundo Lope, un vecino y propietario de un pequeño complejo turístico en Potrero de Garay, presentó sus quejas a distintas reparticiones públicas provinciales: Secretaría de Ambiente, Dirección de Seguridad Náutica, Policía Ambiental, Ersep y Cosedepro.

Lope denunció supuestas irregularidades y pidió que se investigara si las actividades no están reñidas con las leyes nacionales y provinciales que las regulan.

“Un grupo numeroso de personas se dedican casi todos los días a la práctica del jet ski, que ocasionalmente culmina los sábados con pruebas de clasificación para un torneo de competencia los domingos. Y todo sucede desde horas tempranas de la mañana hasta finalizar la tarde; y en oportunidades, hasta a la noche”, expresó en el reclamo que llegó a las distintas reparticiones.

Entre otros aspectos, puso en duda las habilitaciones de los deportistas. A su vez, describió que ellos mismos delimitan el lago con boyas y circulan “a extrema velocidad, provocando altísima contaminación auditiva, ambiental y paisajística, con riesgos, por la elevada velocidad que alcanzan, para las personas y la fauna”.

Dijo que estas prácticas afectan a vecinos y a turistas que utilizan el lago con fines recreativos y que prefieren gozar de mayor tranquilidad. Con el boyado –aseguró el vecino–, no queda suficiente espacio para el resto de la gente entre las costas de Villa Ciudad de América y Potrero de Garay.

Planteos similares se replican en varios puntos del territorio provincial. Pero desde el otro lado, se pregona la defensa de la libertad de los usuarios, quienes aseguran cumplir con las normas que los habilitan a circular con embarcaciones náuticas.

Dejá tu comentario